LA INFORMACIÓN ES PODER
Esa frase la he escuchado miles de veces… Desde pequeña. Siempre la repetia una persona muy especial para mi, mi abuelo.
Y cuanto más camino esta profesión, más compruebo que es
absolutamente cierta.
Cuando no conocemos nuestros derechos, nos exponemos.
Cuando no valoramos el poder de estar informados, podemos
perder mucho más que tiempo o dinero.
Todos los días, en lo jurídico y en lo cotidiano, la falta
de información hace que muchas personas pierdan oportunidades que podrían haber
cambiado su destino.
Lo veo a diario en temas menores, decisiones comunes… Y también en cuestiones trascendentales.
Por eso celebro los espacios que nos acercan a la
información. Las redes, los buscadores,
la inteligencia artificial… nos conectan como nunca antes. Pero
también pueden confundirnos.
Porque hay temas que no se resuelven con un tutorial. Ni con
una búsqueda rápida en Instagram. Ni con una consulta automática.
Si tenés un problema de salud, vas al médico.
Si tenés dudas con AFIP, vas al contador.
Y si tenés un problema legal… ¿vas al abogado? No
siempre.
A veces primero se googlea, se pregunta a alguien cercano,
se recurre a respuestas automáticas.
Y eso puede servir como punto de partida…
Pero no como punto final.
En los temas que pueden cambiar tu presente y tu futuro,
estar bien asesorado no es opcional. Es fundamental.
Recibir el
asesoramiento adecuado y en el momento justo puede transformar tu historia.
JORGELINA.
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